Hola, Raquel! Me he colado en tu blog!!! Je, je...
Oh! ¡¡Tienes un vídeo de Alaska!!
Mil campanas suenan en mi corazón
¡Qué difícil es pedir perdón!
Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme.
¿Dónde está nuestro error sin solución?
¿Fuiste tú el culpable o lo fui yo?
Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme...
lunes, 2 de marzo de 2009
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